WiFi 8, el futuro estándar IEEE 802.11bn, hizo una notable aparición en CES 2026. Varios fabricantes presentaron equipos ya operativos, a pesar de que la norma definitiva no se ratificará hasta 2028. Insólito, pero revelador: la industria ya está anticipando los límites de las generaciones actuales y preparando activamente la transición hacia un nuevo enfoque del WiFi.
Entonces, ¿qué debemos recordar realmente sobre la llegada de WiFi 8? ¿Qué cambia -o no- para las empresas? ¿Y cómo prepararse para ella sin precipitarse?
WiFi 8 (802.11bn) es la próxima gran evolución de WiFi. A diferencia de las generaciones anteriores, marcadas a menudo por una carrera hacia velocidades de datos teóricas cada vez mayores, WiFi 8 adopta una filosofía diferente. El objetivo principal ya no es aumentar la velocidad máxima, sino hacer que la conectividad sea más fiable, más consistente y más predecible, sobre todo en entornos complejos y densos. Los elementos clave de la norma incluyen
WiFi 8 no se presenta como una "revolución" en términos de velocidad. Es cierto y es deliberado. En muchos escenarios de la vida real, las velocidades máximas no serán radicalmente superiores a las de WiFi 7. Sin embargo, la forma en que la red se comporta bajo carga está cambiando radicalmente.WiFi 8 pretende ofrecer :
Para las empresas, estos criterios son a menudo mucho más importantes que unos pocos gigabits adicionales anunciados en una hoja de datos. En oficinas, fábricas, hospitales o campus donde cientos (o incluso miles) de dispositivos están conectados simultáneamente, la coordinación entre puntos de acceso significa una mayor fiabilidad general, menos interferencias y una experiencia de usuario más coherente.
La transición de un punto de acceso a otro -al desplazarse por un edificio, por ejemplo- está menos sujeta a interrupciones y latencia. Este es un punto clave para usos en tiempo real como videoconferencias, VoIP o aplicaciones colaborativas.
Para el IoT industrial, los robots autónomos o incluso aplicaciones exigentes como la realidad aumentada, la estabilidad y previsibilidad de la red son mucho más críticas que el rendimiento máximo. Es precisamente en estas áreas donde WiFi 8 aporta un valor real.
Hay una serie de puntos a tener en cuenta:
Entonces, ¿hay que precipitarse con WiFi 8? En la mayoría de los casos, no. Si su actual infraestructura WiFi 6E o WiFi 7 ya satisface sus necesidades, no hay prisa.
Le recomendamos que siga desarrollando su red en función de las necesidades reales de su empresa, en lugar de dejarse guiar únicamente por los anuncios tecnológicos. Al mismo tiempo, debe seguir de cerca el desarrollo de WiFi 8 y planificar pruebas piloto una vez que el estándar y su ecosistema hayan alcanzado un nivel de madurez suficiente.
Por último, la evolución de la red debe considerarse sobre todo en términos de fiabilidad, estabilidad y calidad de la experiencia para los usuarios, y no simplemente como una carrera hacia la máxima velocidad.